Paseando por mi ciudad pude observar a estas señoras y señoritas que trabajan en la calle brindando sus servicios sexuales a quien se lo solicite, pensé en tantas cosas, si eso les gustará, si todo es solo por necesidad, si empiezan por necesidad y se terminan acostumbrando, etc, observaba al resto de personas, unos mirándolas con deseo, curiosidad, otras con desprecio, pensé en lo difícil y triste de vivir así y me pregunté ¿quienes somos para juzgar sus vidas?, cuantas mujeres sin necesidad de pararse en una esquina han sido mas putas acostándose con el novio de turno por conveniencia, cuantas otras consiguieron un mejor puesto de trabajo gracias a sus méritos de hacerle “cariñitos” al jefe y van por la vida siendo unas damas respetables ¿en qué se diferencian? está claro... como no se pararon en una esquina entonces eso las exime de toda “culpa”, lo cierto es que juzgamos lo evidente, con el resto nos hacemos los ciegos, en esta vida cada quien tiene sus motivos para desenvolverse como mejor le parece, y mejor aun, es posible corregir los errores si así se desea, no volteemos la cara a la realidad, profundicemos en ella…!

2 comentarios:
Profundicemos en ella.. muy profundo tu tema, y cuanta verdad encierran..
Un gusto leerte..
Saludos fraternos
Un abrazo
Que tengas un buen fin de semana..
Hola Adolfo!
Siempre es un placer recibir tu visita.
Buen fin de semana para ti tambien.
Saludos, un beso.
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